Bacterias en los alimentos: entenderlas para combatirlas mejor en la industria agroalimentaria
Las bacterias presentes en los alimentos suponen una grave amenaza para la seguridad alimentaria, ya que afectan tanto a la calidad de los productos como a la salud de los consumidores.
En este artículo le presentamos las principales bacterias responsables de las contaminaciones en la industria agroalimentaria (salmonela, listeria…) y le explicamos qué medidas preventivas se pueden poner en marcha para evitarlas: medidas de higiene, pero también una solución eficaz para el tratamiento continuo del aire.
¿Qué es la contaminación microbiológica?
La contaminación microbiológica se refiere a la invasión de un medio por microorganismos nocivos, como bacterias, virus y mohos. Estos agentes patógenos, que están en el aire, en las superficies o en el agua, pueden crecer rápidamente y formar biopelículas. Su tamaño microscópico les permite permanecer en suspensión en el aire, lo que supone un riesgo constante para la seguridad alimentaria.
Los sectores cárnico, de catering, lácteo y de panadería son especialmente vulnerables a estas contaminaciones, que pueden provocar costosas retiradas de productos y perjudicar tanto la reputación de las empresas como la salud de los consumidores.
Los principales agentes patógenos: nos centramos en la salmonela y la listeria
La salmonela y la Listeria monocytogenes están entre las bacterias que más preocupan en la industria agroalimentaria.
La salmonela
La salmonela suele estar relacionada con alimentos de origen animal (productos lácteos, como el chocolate, huevos…) y puede provocar la salmonelosis, mientras que la listeria es peligrosa incluso a bajas temperaturas y causa la listeriosis, que supone un riesgo especial para las personas con el sistema inmunitario debilitado.
La salmonelosis provoca diarreas más o menos intensas y afecta sobre todo a los niños y a las personas mayores. Las bacterias de la salmonela se encuentran en el tracto digestivo de los animales infectados, así como en los seres humanos que han ingerido alimentos contaminados. También pueden contaminar frutas y verduras crudas si estas han estado en contacto con ellas. Bastan unas pocas células para contaminar un alimento, de ahí la importancia de controlar los riesgos de contaminación cruzada.
La listeria
La listeria, por su parte, tiene la particularidad de poder desarrollarse y crecer dentro de las células de la persona infectada. Aunque las infecciones suelen ser asintomáticas, en algunos casos pueden provocar listeriosis, que afecta sobre todo a personas mayores y con el sistema inmunitario debilitado, y cuyas consecuencias pueden ser graves. En Francia se registran una media de 400 casos al año.
Por último, otra bacteria que suele causar contaminaciones alimentarias es la E. coli (Escherichia coli), que tiene la particularidad de vivir en el tracto digestivo de los animales de granja, pero también en los seres humanos, lo que facilita la contaminación al consumir productos cárnicos o lácteos contaminados, o frutas y verduras crudas que hayan estado en contacto con estas cepas. Aunque la mayoría son inofensivas, algunas pueden ser patógenas.
Por eso, detectar y controlar estas bacterias es fundamental para prevenir las infecciones alimentarias y garantizar la seguridad de los consumidores.
¿Cómo prevenir los contagios por el aire en la industria agroalimentaria?
El control de la contaminación transmitida por el aire es fundamental para combatir las bacterias presentes en los alimentos y mantener un entorno de producción seguro. Esto incluye prácticas de higiene rigurosas, la limpieza regular de las superficies y también un tratamiento continuo del aire.
Las tecnologías innovadoras, como la solución que ofrece Photoclean, que utiliza rayos UV-C junto con un material creado y patentado por nosotros para tratar grandes volúmenes, son eficaces y económicas a la vez.
Nuestros módulos de descontaminación se centran directamente en los contaminantes microbiológicos, en lugar de en las partículas finas (que son 1000 veces más numerosas), lo que los hace mucho más eficientes energéticamente que los sistemas de filtración tradicionales, que además tienen el inconveniente de ser mucho más voluminosos. Photoclean diseña una solución a medida para sus instalaciones tras una auditoría completa realizada por nuestro departamento de ingeniería. Le proporcionamos módulos a medida para una integración perfecta, además de un plano de implantación para facilitar la instalación. De esta forma, evita la contaminación cruzada, respetando al mismo tiempo las condiciones de producción específicas de cada espacio de sus talleres.
