¿Qué es la desinfección con rayos UVC y cuáles son sus ventajas para la industria?
Esta tecnología usa los rayos UVC para neutralizar los microorganismos que hay en el aire, en el agua o en las superficies. Es un método limpio y eficaz que, entre otras cosas, permite eliminar los agentes patógenos en las instalaciones de la industria agroalimentaria. ¿Qué es exactamente la desinfección con rayos UVC y cómo funciona?
¿Por qué usar solo la radiación UVC?
Hay tres tipos de rayos UV (clasificados por longitud de onda, de mayor a menor):
- los rayos UVA, que provocan el bronceado y el envejecimiento de la piel;
- los rayos UVB, que son imprescindibles para la síntesis de la vitamina D, pero que provocan quemaduras solares;
- los rayos UVC, que destruyen los microorganismos.
Teniendo en cuenta las características y las longitudes de onda de los rayos UV, solo la desinfección UV con rayos UVC resulta eficaz.
¿Cómo actúan los rayos UVC sobre los microorganismos y demás?
Ya se trate de métodos de desinfección, purificación, descontaminación o incluso esterilización, el objetivo es siempre el mismo: mejorar la calidad sanitaria del entorno.
Los rayos UVC, que son ultrapotentes, tienen una longitud de onda de entre 100 y 280 nm. Eliminan bacterias, virus, mohos, levaduras y esporas, actuando directamente sobre su material genético. Su efecto es el siguiente:
- La timina y la citosina, dos bases del ADN, absorben los rayos UVC.
- Estos provocan lesiones y una deformación estructural.
- El código genético se vuelve ilegible, lo que provoca la inactivación del microorganismo.
Esta característica los hace muy interesantes para garantizar la descontaminación de entornos industriales.
¿Cuáles son las diferentes aplicaciones de la desinfección con rayos UVC?
La descontaminación con rayos UVC permite tratar:
- el aire (edificios industriales, sistemas de ventilación, salas de tratamiento de aire…);
- el agua (tratamiento sanitario de redes de agua potable, estanques de piscicultura o acuarios…);
- las superficies en zonas sensibles (industria alimentaria, farmacéutica…);
Los rayos UV-C resultan especialmente interesantes para reducir la contaminación microbiológica. De hecho, combinan tres ventajas: alta eficacia biológica, ausencia de productos químicos y funcionamiento continuo. Y lo mejor de todo: los microorganismos desarrollan muy poca resistencia al proceso de esterilización con UV-C.
El uso de una lámpara UV de desinfección para desinfectar el aire es una solución limpia y fiable para los sectores industriales sensibles:
- sector médico: reducción de las infecciones nosocomiales y de la contaminación cruzada, sin exponer a las personas ni al material a productos químicos;
- industria agroalimentaria: menos contaminaciones en las líneas de producción, mayor vida útil y cumplimiento de las normas HACCP sin alterar el sabor, la textura ni la composición de los alimentos;
- sector vitivinícola: control de levaduras, mohos y flora microbiana no deseada, mayor estabilidad del producto sin añadir grandes cantidades de conservantes.
Este enfoque permite reducir los riesgos sanitarios, proteger los productos y garantizar el cumplimiento normativo. El tratamiento con UVC no altera en absoluto las características de los productos y evita cualquier riesgo de contaminación secundaria.
Por último, una instalación profesional mejora la calidad del aire interior al eliminar aerosoles, esporas y otras partículas biológicas.
¿Cómo diseñar una solución de descontaminación del aire con UVC?
Inspirándose en el uso de los rayos UV para esterilizar el aire y las superficies, Photoclean ha adaptado esta técnica específicamente al tratamiento del aire.
No se trata simplemente de instalar un esterilizador por UVC. Una desinfección eficaz depende de muchos factores:
- dimensionamiento de la instalación en función de la configuración de las instalaciones, el volumen de aire que hay que tratar y el caudal de renovación necesario para evitar zonas muertas;
- tipo de contaminantes presentes;
- tiempo de exposición de los microorganismos a los rayos UVC;
- distancia entre la lámpara UV y el flujo de aire que hay que tratar;
- velocidad de paso del aire;
- prevención de la fotorreactivación (la capacidad de los organismos para «repararse» bajo el efecto de la luz);
- integración en las unidades de tratamiento de aire y en las redes de conductos ya existentes.
Pero esta tecnología tiene sus límites:
- Los contaminantes tienen que estar directamente expuestos a la radiación, ya que esta no atraviesa los obstáculos.
- La eficacia de los rayos UV se reduce cuando hay una alta concentración de partículas.
- La eficacia disminuye rápidamente con la distancia.
- Una exposición demasiado corta permite que los microbios sobrevivan.
Al añadir a sus lámparas un medio exclusivo y patentado, PhotoClean ha resuelto el doble problema de la corta longitud de onda de los rayos UVC y la necesidad de un tiempo de contacto suficiente.
Photoclean no comercializa lámparas UV, sino que ofrece sistemas autónomos de descontaminación del aire y purificación del aire adaptados a las instalaciones existentes. ¿Busca una solución de desinfección UV fiable, segura y económica? Solicite su auditoría para una instalación a medida.
