Desinfección del aire en los locales: ¿por qué y cómo se hace?
En el ámbito laboral, ya sean naves industriales u oficinas, la desinfección del aire en las instalaciones es un tema clave. Un aire ambiente saludable garantiza la protección de los empleados, pero también la salubridad de los productos, sobre todo en la industria agroalimentaria.
Frente a las soluciones clásicas como la fumigación, la nebulización o el uso de ozono, ¿qué ventajas tiene el método Photoclean?
Desinfección del aire mediante fumigación: principios y límites
Como su nombre indica, la fumigación consiste en introducir «humo» (en realidad, un gas) en las instalaciones. El proceso sigue tres pasos: introducción del producto, tiempo de acción y eliminación.
Aunque resulta muy eficaz contra la contaminación de las superficies, esta técnica tiene, sin embargo, algunos inconvenientes:
- la fumigación no se puede hacer si hay gente presente, lo que significa que hay que vaciar las instalaciones, algo que supone un verdadero problema para los talleres que funcionan sin parar, por ejemplo;
- los desinfectantes para fumigación suelen ser muy tóxicos, lo que complica su uso en la industria agroalimentaria;
- en cuanto vuelven los trabajadores, el riesgo de contaminación vuelve a aparecer.
Desinfección del aire mediante nebulización: funcionamiento y limitaciones
Este método consiste en pulverizar un producto desinfectante en el aire mediante un compresor. En forma de microgotitas, el producto se deposita en todas las superficies y las descontamina.
Aunque también es muy eficaz para desinfectar superficies, este proceso tiene las mismas limitaciones que la fumigación: hay que tratar los locales vacíos, los productos son tóxicos y el riesgo de contaminación vuelve a aparecer cuando hay gente dentro.
Desinfección del aire con ozono: método e inconvenientes
En comparación con las dos primeras técnicas mencionadas, la desinfección de locales con ozono tiene ventajas claras. Además de su eficacia (casi igual que la esterilización) contra una amplia variedad de microorganismos, actúa tanto en las superficies como en el aire. También elimina los malos olores. Por último, no hace falta ningún aparato específico, ya que el ozono se genera a partir de un generador que utiliza el oxígeno del aire.
Sin embargo, el ozono también tiene sus límites. Obliga a evacuar las instalaciones, a sellarlas perfectamente y a apagar todos los sistemas de ventilación, calefacción y aire acondicionado. Además, no se puede usar si hay comida y, al igual que la fumigación o la nebulización, su efecto es temporal: en cuanto vuelve el personal, la contaminación vuelve a ser posible.
Descontaminación aérea con rayos UV: las ventajas de Photoclean
Así que solo queda una solución para una desinfección eficaz del aire: el uso de rayos UV-C. PhotoClean ha diseñado y desarrollado un método exclusivo y de alto rendimiento que aprovecha las propiedades biocidas de los rayos UV-C, optimizadas mediante un medio específico. El principio de funcionamiento es sencillo: el medio filtra y retiene los contaminantes, y la lámpara UV los destruye mediante fotólisis.
Gracias a esta combinación, consigues un sistema de descontaminación del aire continuo. Como los rayos UV-C actúan solo sobre los contaminantes, sin tratar las partículas inertes, nuestras soluciones son económicas y ocupan poco espacio.
Y lo más importante: nuestra tecnología evita que se emitan sustancias químicas al aire y permite un tratamiento continuo, mientras que otras soluciones, como la nebulización, la fumigación y demás, son curativas y temporales. Con Photoclean, previenes el riesgo de contaminación, y eso marca una gran diferencia.
Por último, nuestros módulos pueden funcionar de forma continua sin interrumpir su actividad, lo que supone, una vez más, una ventaja real.
El resultado: un método de desinfección del aire en entornos laborales compatible con la actividad humana y el contacto con alimentos, con una eficacia superior al 95 %, capaz de tratar grandes volúmenes de aire sin productos químicos ni aclarado.
