Biocontaminación:
. Desinfecte sus locales de trabajo con Photoclean
La contaminación por microorganismos, o biocontaminación, se produce en espacios cerrados y supone un problema al que es fundamental dar una solución adecuada para las empresas de distintos sectores.
De hecho, su proliferación puede afectar a la calidad de los productos, pero también a la salud de los empleados y los consumidores.
Photoclean, especialista en la descontaminación del aire mediante rayos UV, le explica cómo se produce la contaminación, cuáles son los principales contaminantes a los que se enfrentan los sectores de la industria agroalimentaria, médico o terciario, y las ventajas de nuestra solución para combatir eficazmente la contaminación del aire, sea cual sea el volumen de sus instalaciones.
¿Qué es la contaminación biológica?
La contaminación biológica se refiere a la presencia de un organismo biológico no deseado (bacterias, levaduras, mohos, virus…) en un entorno cerrado, sobre un producto o en su interior. Estos elementos pueden estar en el aire, adherirse a las superficies o incluso circular por el agua.
Se trata principalmente de microorganismos que se dividen en tres grandes categorías (virus, bacterias, levaduras y mohos), pero también de toxinas —a menudo malolientes— sintetizadas por los microorganismos en cuestión, que se alimentan de los compuestos químicos (COV) presentes en el polvo o adheridos a las superficies.
Esta interacción microbiana entre elementos biológicos y químicos significa que, para una descontaminación eficaz de los locales, es imprescindible combatir estos dos tipos de contaminación.
¿A qué riesgos están expuestos los locales de los distintos sectores?
La contaminación, y sobre todo la contaminación transmitida por el aire , afecta tanto a las plantas de producción como a los laboratorios, los centros sanitarios o incluso los comercios y las oficinas de las empresas del sector terciario.
Dependiendo de la naturaleza de su actividad, las empresas pueden estar más expuestas a ciertos tipos de contaminantes y riesgos sanitarios.
Así, la industria agroalimentaria es muy sensible a la contaminación microbiológica de los alimentos, que puede alterar no solo el aspecto, sino también el sabor y la frescura de los productos.
En una panadería, por ejemplo, la fase de enfriamiento favorece la aparición de contaminaciones fúngicas debido al contenido de agua de la masa. Por eso, es fundamental contar con un tratamiento del aire eficaz.
Del mismo modo, la carne y los embutidos pueden verse afectados por mohos o microorganismos patógenos que suponen un riesgo para la salud, como la Listeria, la Salmonella o la bacteria E. coli.
Lo mismo ocurre con las queserías y las lecherías, ya que los productos lácteos son sensibles a los contaminantes biológicos que circulan por el aire, los cuales se multiplican en el medio y alteran el aspecto, el sabor, el olor o incluso la textura de los productos.
Por su parte, el sector vitivinícola se verá más afectado por los anisoles, que causan problemas de olores y alteraciones del sabor, como el «sabor a corcho». Estos anisoles se producen por la metilación (transformación) de los fenoles presentes en el aire por parte de los mohos. El moho también puede deteriorar las instalaciones y las barricas, o alterar el sistema de climatización, lo que provoca problemas para controlar la temperatura o, simplemente, un consumo excesivo de energía.
Por su parte, las partículas finas y la propagación de virus en el sector terciario afectarán a la salud de los empleados (alergias, enfermedades) y, por lo tanto, a la productividad de la empresa, mientras que las infecciones nosocomiales en el sector sanitario, directamente relacionadas con los contaminantes transportados por el aire, pueden poner en peligro la vida de los pacientes.
Photoclean: una solución eficaz para combatir la contaminación por microorganismos y compuestos químicos
Experiencia
Fundada en 2005 por dos expertos en tratamiento de aire industrial, Photoclean es actualmente el único proveedor en Francia que ofrece a las empresas una solución a medida para tratar y descontaminar eficazmente el aire de sus instalaciones, incluso en volúmenes muy grandes de varias decenas de miles de metros cúbicos, como suele ser el caso en la desinfección de fábricas.
Optimización
Nuestro sistema de desinfección industrial por UV se basa en el principio de la fotólisis, una reacción natural provocada por la exposición a los rayos UV-C (cuyo poder descontaminante se conoce desde hace un siglo). Para poder tratar grandes volúmenes de forma continua con una pérdida de carga mínima y sin zonas muertas, o casi ninguna, hemos desarrollado un material específico que se coloca en contacto con las lámparas dentro de nuestros módulos de descontaminación.
Compatibilidad
Nuestra gama de productos nos permite adaptarnos a sus instalaciones sin tener que hacer grandes modificaciones: nuestros módulos universales son compatibles con todas las unidades de tratamiento de aire (UTA) y redes de climatización, y también podemos ofrecerle módulos autónomos y UTA de alto rendimiento y bajo consumo.
Eficacia
Nuestra tecnología tiene la ventaja, además de su aspecto económico, de eliminar todos los contaminantes microbiológicos y químicos con una eficacia superior al 95 %.
Solución integral
Y lo más importante: le ofrecemos una solución integral diseñada especialmente para sus instalaciones y adaptada a su actividad para combatir la contaminación microbiológica. Para ello, hacemos una auditoría completa in situ con el fin de adaptar nuestras recomendaciones y la instalación de los equipos a la configuración y la estética de sus instalaciones, pero también a los niveles de contaminación que hay que controlar.
Desinfección óptima
También podemos diseñar una solución de extracción y recambio de aire, incluso en el sector terciario, para que pueda garantizar la ventilación de sus instalaciones aportando aire descontaminado. De esta forma, disfrutará de una desinfección óptima de su empresa durante la pandemia del coronavirus.