Tratamiento del aire industrial:
: entienda cuáles son los retos y elija la solución más adecuada para su planta
Temperatura, humedad, presiones, filtración, contaminación microbiológica: cada parámetro tiene un papel específico en la calidad del aire. Estos factores afectan al rendimiento de las instalaciones industriales y a la seguridad tanto de las personas como de los productos. Tratamiento del aire industrial, variables que hay que controlar, soluciones aplicables: Photoclean, experto en descontaminación microbiológica y química del aire, le ofrece una visión general completa.
¿Qué es el tratamiento del aire en entornos industriales?
Se trata de sistemas y soluciones destinados a controlar la calidad, la composición y las características físicas del aire en un entorno de producción. Al contrario de lo que se suele pensar, esta cuestión no se limita únicamente a entornos ultrasensibles como las salas blancas.
¿Qué sectores se ven afectados?
Esto afecta a todos los profesionales del sector, en mayor o menor medida:
- la industria agroalimentaria y el sector vitivinícola, en los que la calidad del aire influye directamente en las características y la conservación de los productos;
- el sector farmacéutico y la industria médica, que están sujetos a estrictas exigencias normativas;
- el sector terciario y las instalaciones de producción tradicionales, donde el confort y la seguridad de los trabajadores siguen siendo una prioridad.
En cada uno de estos entornos, un sistema de tratamiento adecuado permite dar respuesta a los retos del sector, a la configuración de las instalaciones y al nivel de exigencia esperado. Por lo tanto, no hay una solución única, sino sistemas de tratamiento industrial que hay que adaptar caso por caso.
¿Qué factores influyen en la calidad del aire en un entorno industrial?
El tratamiento industrial del aire va más allá de la simple limpieza. Abarca varios parámetros complementarios, cuyo control garantiza un entorno de trabajo saludable y eficiente.
Estos son los tres criterios principales que hay que tener en cuenta:
- Temperatura: influye tanto en el confort de los trabajadores como en la estabilidad de los procesos de producción.
- Higrometría: el nivel de humedad del aire es clave para conservar ciertos productos y controlar el desarrollo de microorganismos.
- Presencia de partículas, contaminantes químicos y biológicos: estos elementos deben ser tratados de forma específica.
Tener en cuenta estas diferentes variables permite que una planta industrial mantenga una calidad del aire interior acorde con sus requisitos de producción.
Control de la presión en una planta industrial: ¿en qué consiste?
Este aspecto es otro punto clave del tratamiento del aire industrial. El objetivo depende del resultado que se quiera conseguir.
Sobrepresión
Una zona sometida a sobrepresión impide que el aire exterior, que puede contener contaminantes, entre en una zona limpia. Es un principio que se usa para proteger las salas blancas, sobre todo, donde la calidad del aire debe ser impecable.
Depresión
Por el contrario, una sala en depresión permite confinar una zona de riesgo, evitando que los contaminantes que hay en ella se propaguen al resto del edificio. Esta lógica se usa sobre todo cuando hay que aislar sustancias o microorganismos del resto de las instalaciones.
El control de la presión forma parte de un enfoque de seguridad y cumplimiento normativo, al igual que el resto de parámetros del tratamiento del aire.
¿Por qué hay que filtrar el aire en los entornos de producción?
La filtración del aire en entornos industriales es clave en los sistemas de tratamiento. Su función es eliminar las partículas y el polvo que hay en el lugar de trabajo.
El tamaño de las partículas determina el nivel de filtración que hay que aplicar. Cuanto más finas son las partículas, más tiempo permanecen en suspensión en el aire. Penetran más profundamente en las vías respiratorias y se cuelan en los procesos de fabricación. La elección de los filtros también debe adaptarse a la naturaleza exacta de los contaminantes presentes.
Sin embargo, la filtración de partículas no elimina todos los contaminantes. Los compuestos orgánicos volátiles (COV) y, en general, la contaminación química del aire —incluidos algunos olores industriales— escapan a la filtración convencional. Estos contaminantes requieren soluciones complementarias diseñadas para tratar los gases y los COV.
¿Cómo controlar la contaminación microbiológica del aire industrial?
Además de las partículas inertes, el aire de una planta industrial transporta microorganismos: bacterias, mohos, levaduras… Estos contaminantes biológicos afectan a los productos, las superficies y los procesos, lo que tiene consecuencias en la calidad, la seguridad sanitaria y el cumplimiento normativo de la actividad.
¿Sala blanca o sistema de descontaminación?
Hay dos enfoques principales para abordar este reto. El primero se basa en las normas de las salas blancas, sobre todo en la clasificación de partículas de la norma ISO 14644. Esta norma define varios niveles de limpieza del aire según la concentración de partículas permitida. El segundo enfoque es el de la descontaminación, que busca eliminar directamente los microorganismos que hay en el aire.
¿Qué técnicas hay para la descontaminación del aire?
Hay varias soluciones para la descontaminación industrial del aire:
- La ionización cambia la carga eléctrica de las partículas para que sea más fácil capturarlas.
- El tratamiento con plasma genera especies reactivas capaces de neutralizar ciertos contaminantes.
- Los rayos UV-C destruyen de forma duradera las bacterias, el moho y las levaduras.
Hoy en día, estos dispositivos son una tecnología de referencia para controlar la contaminación microbiológica del aire sin necesidad de usar productos químicos.
Solución Photoclean: ¿qué ventajas ofrece para la descontaminación microbiológica y química del aire?
Photoclean se dedica a un ámbito concreto del tratamiento del aire en entornos industriales: el control de la contaminación. Para dar respuesta a necesidades que varían mucho, Photoclean ofrece una solución a medida en lugar de un sistema estandarizado.
La tecnología desarrollada por Photoclean se basa en la fotólisis por UV-C, combinada con un medio específico y exclusivo, diseñado y fabricado internamente. Este proceso permite tratar grandes volúmenes de aire de forma continua. La pérdida de carga es notablemente menor que con las soluciones de filtración clásicas y la eficacia se mantiene constante con el paso del tiempo.
Nuestra solución también destaca por su flexibilidad de integración:
- módulos universales compatibles con las unidades de tratamiento de aire y las redes de conductos ya existentes;
- cajas autónomas para necesidades específicas;
- unidades completas que garantizan tanto la purificación como la renovación del aire.
Esta variedad de formatos permite a Photoclean adaptarse a configuraciones de locales muy diferentes, sin tener que reformar por completo las instalaciones existentes.
¿Qué tipo de asesoramiento ofrece Photoclean para un tratamiento del aire a medida?
Más allá de la tecnología, Photoclean ayuda a cada cliente a diseñar un sistema de tratamiento que se adapte a sus instalaciones.
Cada proyecto empieza con una auditoría completa de las instalaciones, en la que se identifican con precisión las fuentes de contaminación, los volúmenes que hay que tratar y las limitaciones específicas del lugar. A continuación, nuestro departamento técnico interno se encarga de:
- elaborar recomendaciones técnicas precisas;
- diseñar planos de implantación;
- garantizar que la solución sea compatible con los equipos que ya hay instalados.
Este método permite tratar todo un edificio reduciendo al mínimo las zonas muertas, que suelen ser el origen de focos de contaminación difíciles de detectar.
Un tratamiento eficaz del aire industrial se basa en un diagnóstico preciso. Al combinar experiencia técnica y asesoramiento, Photoclean ofrece a las empresas industriales una solución de tratamiento fiable y adaptable, que garantiza la seguridad de los productos y de los equipos.